Eso me ha venido ocurriendo hasta bien poco, desde que la gata ha llegado al piso y ha cazado sistemáticamente y engullido a todos los duendecillos. Ahora ella es la duendecilla. Si hay un ruido extraño, ella es la causante, si las cortinas se ondulan, es que ella las mueve, si los bolígrafos me desaparecen es que la bicha es tan rara que en vez de jugar con ovillos de lana le da por hacerlo con bolígrafos. El suelo del salón está lleno de lápices y bolígrafos mordisqueados. A veces me fastidia, sobre todo cuando se trata de un bolígrafo caro de punta fina con los que se puede escribir letra minúscula. Pero viendo lo bien que se lo pasa, y el placer con que los muerde y los babea, me da lástima y no sé qué quitárselos.
jueves 17 de noviembre de 2011
Duendecillos
Eso me ha venido ocurriendo hasta bien poco, desde que la gata ha llegado al piso y ha cazado sistemáticamente y engullido a todos los duendecillos. Ahora ella es la duendecilla. Si hay un ruido extraño, ella es la causante, si las cortinas se ondulan, es que ella las mueve, si los bolígrafos me desaparecen es que la bicha es tan rara que en vez de jugar con ovillos de lana le da por hacerlo con bolígrafos. El suelo del salón está lleno de lápices y bolígrafos mordisqueados. A veces me fastidia, sobre todo cuando se trata de un bolígrafo caro de punta fina con los que se puede escribir letra minúscula. Pero viendo lo bien que se lo pasa, y el placer con que los muerde y los babea, me da lástima y no sé qué quitárselos.
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Jajajajaja. ¿Quién no se enternece con esos pequeños monstruos?.
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